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Historia

Anecdotario Badajocense

Prólogo: Álvaro Meléndez.
Ilustraciones: María Pírez Carrasco.
Fundación CB, 2024

“Anecdotario badajocense” es un viaje desenfadado por la intrahistoria de
Badajoz, donde el autor nos invita a callejear con sus habitantes –muchos de ellos desconocidos u olvidados- y ser parte de sus andanzas y avatares en el cotidiano devenir de esta ciudad tan hermosa y singular como secularmente olvidada.

Antonio Castro nos lleva de la mano de manera desordenada y divertida, como turistas del tiempo, entre sus gentes, por sus calles, sus edificios, el río y sus paisajes en un paseo inolvidable.

Agotado

Algunos pasajes

…La caza era otra de las actividades que se practicaban: instinto, necesidad, ejercicio, deporte y entretenimiento que el hombre lleva a cabo desde sus más remotos orígenes y que nos ha transmitido -a pesar de la opinión y el deseo de colectivos y asociaciones contrarias a su práctica-, y que no sólo ha perdurado, sino que se ha incrementado a lo largo de los años.

…<<…Anualmente se celebran en la ciudad dos cacerías entre el vecindario, para el exterminio de lobos y zorras, premiándose, conforme a una Real Orden, la cabeza o piel cobrada.

Las cantidades pagadas en premios ascendieron en 1788 a seis mil novecientos cincuenta reales. Al siguiente de 1789, a nueve mil cuatrocientos y en 1790 a seis mil cuatrocientos cuarenta reales, matándose en el primero de dichos años, siete lobas, doce lobos, veintidós lobeznos, cuatrocientos sesenta y cinco zorros y ciento sesenta y ocho cachorros; en el segundo año, se premiaron catorce lobas, diecinueve lobos, dieciseis lobeznos, seiscientos veinte zorros y ciento noventa y cinco cachorros, matándose en el de 1790, nueve lobas, doce lobos, diecisiete lobeznos, cuatrocientos cincuenta y tres zorros y cincuenta y cinco cachorros…>>

Algunas de las cacerías celebradas son famosas tanto por las piezas cobradas como por las circunstancias que rodearon a las mismas. Como ejemplo, la que se dio con motivo de las Bodas Reales de 1729 celebradas en Badajoz:

<<…El día 21 tuvo lugar la gran cacería que Badajoz ofrecía a la Casa Real que asistió en pleno. Ochocientos hombres batieron los montes de Botová, Montijo, Puebla, Talavera, Villar del Rey y Roca y se cobraron un número crecidísimo de reses y piezas de caza menor…>>

…Iniciada a la muerte de Fernando VII entre los partidarios de D. Carlos y los de Isabel, la guerra carlista tuvo su mayor influencia en Extremadura en lo que se llamó la Línea de la Mancha:

…No resulta extraño, pues, que algunos mozos -poco dispuestos de por sí a la vida militar- hicieran todo lo posible por evitar la incorporación a filas. El servicio a la patria era largo, penoso en muchas ocasiones y la mayoría de las veces poco rentable a nivel económico.

Una de las posibilidades (legal, por supuesto) era pagar para que otro mozo realizase el servicio militar.

…Sin embargo eran muchos los individuos que no podían librarse del enojoso, inoportuno e incluso peligroso servicio militar (así deberían considerarlo, ya que todo su afán era verse libres del mismo), sin olvidar las probabilidades de tener que participar en cualquiera de los conflictos que, por desgracia, han proliferado en nuestro país. En resumen, que muchos de ellos utilizaban todos los recursos a su alcance para intentar escabullirse de la obligación; engaños, fingimientos y deserciones menudeaban. Ser hijo de viuda pobre, padecer enfermedad, sufrir defecto físico, o ser idiota, por ejemplo, podían considerarse motivo suficiente para ser declarado inútil. Algunos, no obstante, llevaban su empeño hasta situaciones realmente extremas, y el Consejo Provincial se veía obligado a tomar severas medidas, como la adoptada en 1845:

<<…Solicitud documentada de Juan Alonso, padre de Gregorio Alonso, suplente en la quinta del año Próximo pasado por Pedro Martín Pajuelo, declarado inutil «Por falta de dentadura», que voluntariamente se arrancó y por lo cual fue procesado. Se acordó pedir la baja de dicho suplente por hallarse en el caso prevenido en el artículo 67 de la ley, habiendo acreditado la condena impuesta al Pajuelo…>>